Planificación estratégica
Todas las organizaciones deben tomar dos tipos diferentes de decisiones que presentan características distintas: operativas, centradas en el día a día, y estratégicas, centradas en el medio y largo plazo.
Podemos definir la estrategia, que no debe confundirse con la planificación operativa, como el conjunto de acciones diseñadas para que la organización alcance unos objetivos a largo plazo sostenibles, basándose en los recursos disponibles y en su entorno competitivo específico.
Los conocimientos sobre estrategia no conforman un conjunto estructurado de principios y normas generales. Son más bien un cuerpo de herramientas y métodos de análisis, basados en la experiencia y la intuición. Aunque su mayor desarrollo se ha realizado en entornos complejos y variables, propios de grandes corporaciones, su aplicación a ámbitos más simples, como el de las PYME's, es no sólo oportuno sino, incluso, muchas veces necesario en organizaciones con menos recursos y con una menor capacidad de reacción para afrontar situaciones delicadas.
El proceso de diseño estratégico incluye diversas fases: la definición de las expectativas y principios generales de actuación de la empresa, el análisis del entorno, el análisis interno de sus recursos y capacidades, la formulación de una estrategia específica para alcanzar objetivos concretos y, finalmente, su implantación, seguimiento y ajuste ante posibles desviaciones.
